jueves, 6 de septiembre de 2012

Los horarios pueden variar

Hoy me desperté temprano con la esperanza de poder hacer todas las cosas que dejé colgadas.
Me levanté de la cama a las 10.32 am - Si, para mi eso es temprano - me preparé un café, anoté todo lo que tenía que hacer en una hoja y el tiempo que me llevaría hacer cada cosa.
Me despabilé a eso de las 12.03 y me preparé el almuerzo. A las 12.47, almorzada y dispuesta a comenzar con mis labores me senté en la computadora para "Hacer la digestión". Si, hay que hacer la digestión siempre que tengas cosas para hacer, nunca hay que trabajar con el estómago lleno porque da calambres.
Me encontré perdida jugando al Candy Crush hasta las 15.24, cuando sorprendida miré la hora y dije "Tengo sólo dos horas y quichicientos minutos para hacer las cosas de la facultad! Corran por sus vidaaas".
Comencé a pensar ideas principales, disparadores y esas chauchas que te piden cuando sos una pobre boluda que estudia diseño.No se me ocurría nada, tenía la mente en blanco y el reloj había dado las 15.58.
Comencé a ver videos de los trabajos que debí haber hecho hace una semana para poder robarle las ideas a los pobres diablos que habían cursado antes que yo, pero las ideas eran demasiado complejas para mi pobre intelecto.
Miré la hora (16.31). Listo, ya fue, no hago nada. Me la banco.